miércoles, 22 de junio de 2016

Ventana

La luz entraba suavemente por la ventana del techo en aquella habitación… donde las gotas formadas por el vapor transpiraban por las paredes, y empiezo a creer sobre esa teoría que dice que la oscuridad no existe, que es solamente la ausencia de la luz… y aplico esa misma lógica al  amor  y veo que tampoco existe, que es solamente la ausencia de unos ojos, de unas manos, de unos labios, de un corazón…  esa noche los rayos fríos de la luna invadían cada parte de mi cuerpo humano, donde querían traspasarme y cortarme la piel con su naturaleza… el calor del agua, me protegía, el vapor le quitaba oxigeno a mi piel, y esa pequeña luz tenue, que entraba por aquella ventana, hacia que mi cuerpo se ilumine con el correr del agua…  levantaba una mano y observaba como todo era uno… la luz, el agua, mi piel, el calor, el frió… la música secreta de mi alma… toda era uno en ese pequeño e insignificante instante del mundo, donde solamente era yo… pero… algo ocurrió, algo que no debería haber ocurrido, ocurrió. Se quebró… si se quebró… una lagrima… una lagrima… broto de mi ojo derecho…y lo insignificante, dejo de serlo… cambio de estado, muto en otro ser, en otra figura mística, en otro sentimiento… simplemente paso… lo deje que se agarre de mi pecho, hasta que la fuerza del agua lo venza y se lo lleve… se esfume con la luz… 

Flor de un dia

El siguiente relato, trata de un hombre que se enamoro de una acompañante de una noche.   La luz provenía de la pequeña grieta de la ...