miércoles, 8 de junio de 2016

Inexplicable

No hay forma de matar al amor, por más que abras la puerta, él, se queda con su cara de nada mirándote, a veces con una lágrima en su rostro. No hay forma, le he  pedido gritos que se vaya, le he llorado desconsoladamente para que me deje, lo he empujado, golpeado hasta dejarlo ensangrentado en el piso, pero sigue ahí, sin irse, agarrado del marco de la puerta, no existe fuerza en el mundo que haga que se suelte. Hoy a la mañana lo encontré dormido en el suelo, le solté una piedra gigante encima y estuvo horas sin moverse, parecía que había logrado mi propósito, pero antes de darme a la victoria, aparece nuevamente con gritos de dolor, se levanta y se sienta, quedando inmóvil mirando a la misma nada.  Realmente el amor es algo inexplicable, a veces lo miro por la ventana y pienso de que se ríe, afuera hace frió, no hay comida y está oscuro… ¿cuánto más va a soporta? Porque no se va a otro lado donde lo traten mejor… Muchas veces me he ido por un largo tiempo, he escapado a los confines de la imaginación… creyendo que si ve que no vuelvo, se vaya… pasaron días, meses o quizás años no lo sé, pero volví y sigue ahí más viejo más cansado, flaco, pero con su hermosa y reluciente sonrisa… 

Flor de un dia

El siguiente relato, trata de un hombre que se enamoro de una acompañante de una noche.   La luz provenía de la pequeña grieta de la ...