miércoles, 15 de junio de 2016

Eternidad

Esta historia, ocurre en un bar ubicado en el corazón de Bs As. Era una noche llena de lluvia, donde las lágrimas de los ángeles, no alcanzaban para darle de beber al corazón de aquel hombre perdido, en  la mesa 21. Era evidente que estaba esperando a un mujer, su cara, sus lagrimas lo decían todo,  podríamos decir que estaba esperando a la mujer más bella del mundo… es una buena descripción si pudieran ver como él la ve cuando ella aparece, esa mujer que abrió su corazón con las yemas de sus dedos y dejo al descubierto todo… dejándolo desnudo en este mundo lleno de maldad…
Ansioso aquel hombre esperaba, ya había pedido 4 botellas y ella no llega, nada se sabe de ella, es como si la tierra la hubiera secuestrado en la línea imperfecta del horizonte, donde no existe el día o la noche, donde conviven en esa lucha eterna el sol y la luna. De entre  la lluvia se mezcla un aroma que no podría describir… era ella venia con esa elegancia que caracterizaba, no estaba equivocado al decir más bella, ella lo ve desde la ventana y lo ve llorando a aquel hombre, quien sabe qué historia tendrán o cuantas cosas han pasado juntos… solo sé que de sus ojos brotaron lagrimas, ella se queda mirándolo acaricia el vidrio como si acariciara su cara y se va corriendo.
Aquel hombre pide al mozo una birome y un papel… se pone a escribir… todos los miraban como sus lagrimas le robaba el protagonismo a cada gota de lluvia, que golpeaba contra el ventanal. Finalmente se ve que termino de escribir, pide la cuenta, paga, se pone el abrigo y se marcha. Dejando el papel arrugado en la mesa, hecho un pequeño mundo…
El mozo la toma a la carta…la abre y decía

Amor:

La fuerza de mi vida en esta noche se quebró, mis lágrimas rodaron junto con cada centímetro de cielo, y me pregunto ¿habré sido yo quien no supo amarte? Las manos las tengo frías, quizás se me congelaron cuando intente cortar tus alas… y entre lagrima y lagrima te deslizas por mi piel, quitándome la vida en un intento de suicidio, donde el silencio, es la soga que ata mi vida y estoy acá perdido en un bar sin tu amor… preguntándome si falle al cuidarte… sigo perdido en esta ciudad, buscando explicaciones en los cordones de las calles, en las esquinas olvidadas, donde miles de besos quedaron esperando eternamente… aun recuerdo que solo basto una sonrisa tuya para sentir que estaba amándote... me muero por tenerte junto a mí,  para anclar en tu mirada mi corazón,  y que mi brújula sea el brillo de tus ojos… pero nada de eso sucederá… le queda poco oxigeno a esta birome, le queda poca piel a este papel… aunque nunca vas a leer esta pedazo de insignificante papel… se que te voy a amar toda la eternidad…


Las lágrimas del mozo rodaron por la mejilla, de pronto aquella mujer entra y le pregunta al mozo por aquel hombre,  con su cara despintada por las lágrimas y el mozo responde... señorita se acaba de ir… aquel mozo no se animo a darle la carta… la dejo en la eternidad… en ese lugar,sintió, que iba a estar mejor…

Flor de un dia

El siguiente relato, trata de un hombre que se enamoro de una acompañante de una noche.   La luz provenía de la pequeña grieta de la ...