lunes, 26 de julio de 2010

El Perdón

La ultima hoja del Jacaranda caía sobre la piel del agua mágica de los sueños, el estaba ahí… Se fue elevando hacia la luz del sol, con sus alas rotas, quemadas, sucias pero aun suaves al tacto, donde lentamente cada caricia lo  iba convirtiendo en cenizas de hielo. A simple vista parecía un ángel, con brazos fuertes, con olor a almíbar en sus cabellos, de una belleza absoluta, perfecto. Volaba y luchaba contra espíritus de la oscuridad, intentaba salvar la mayor cantidad de almas, en el instante de la explosión.


Mezcla de sangre, tierra, lágrimas, sudor, llevaba en sus manos. Marcas de gritos de arrepentimientos cargaba en sus pies, donde lentamente se iba desangrando en la cuenta regresiva de su muerte. 
La sensación de un mundo destruido por excesos de oportunidades, donde los hombres pocas veces no quisieron escuchar, sino simplemente ignoraron las advertencias divinas de un padre.
La desesperación por un poco de amor, la desesperación por sentir un poco de arrepentimiento con el corazón, los llevaba a la profundidad de la tierra donde las piedras quemaban y derretían la piel.  Más de la mitad de la humanidad fueron a parar a las tinieblas, cayeron a un laberinto eterno donde las paredes se movían, cambiaban de lugar cuando veías la salida. Y Vivian con la eterna esperanza de que un día fueran a saber, pedir perdón del pecado… Pero era tarde… ya se habían dado oportunidades a  las almas… solo era tiempo de aceptar el castigo, de sentir realmente. Pedir, hasta que las rodillas sangren y se fundan con la tierra del infierno, el PERDON DIVINO.

Flor de un dia

El siguiente relato, trata de un hombre que se enamoro de una acompañante de una noche.   La luz provenía de la pequeña grieta de la ...