miércoles, 23 de junio de 2010

Incertidumbre

Caminando despacio, con los ojos cerrados, las manos abiertas, con cara de magia. Pensando, imaginando, reconstruyendo un rostro con hojas de un otoño olvidado. Una baldosa soportaba el peso de la accidental perdida de una sonrisa, donde algún zapato, encontró en una esquina solo un motivo para ser feliz.
El sol brindaba la energía justa para poder seguir coexistiendo en un segundo plano, donde los ojos son objetos del destino, con colores que no son del arco iris sino de un óleo pintado dentro de un placard a medianoche.
Ojos desfigurados en las moléculas del aire, que atrapan la humedad de viejas lágrimas grises, restos de alas de una mariposa se clavaron en las frágiles ramas secas del olvido.Un banco vacío, ve pasar el tiempo, va oxidándose con el frío de la noche.    

                                                                                                                                    

Flor de un dia

El siguiente relato, trata de un hombre que se enamoro de una acompañante de una noche.   La luz provenía de la pequeña grieta de la ...