martes, 30 de agosto de 2016

Nunca me sueltes

Sentado en esta inmensa máquina que lleva almas, me encuentro tratando de  entender el por que existe una línea que divide el horizonte.  Por que el sol tiene que irse y sólo queda esta inmensa tempestad.  Muchas veces me pregunto,  como será el fondo del océano?  Será como esta noche  cubiertas de estrellas...  que por la luz de los que le tienen miedo a la oscuridad estoy privado de poder contemplarlas...  estoy aca sentado mirando el reloj, esperando que los motores exhaustos arranquen y me lleven a hacia ti...  sólo para poder abrazarte y contarte que se me extravió mi frágil alma...  aunque siento miedo de contartelo,  fue en un descuido,  en la otra mañana donde te ame y te entregue mi corazón...  aunque te lo entregue en pequeñas cuotas en pequeñas dosis de caricias...  es que a veces hacer salir al amor cuesta...  así que aca estoy sentado  con los pies sobre un piso que me traslada hacia ti.  Estoy contando los minutos para verte...  necesito abrazarte y pedirte que nunca me sueltes... necesito esconderme en tu mirada... resbalarme en tus caricias y morir asfixiado entre tus suspiros... Chinita no me sueltes la mano estamos entrelazados por líneas invisibles que traspasan todo lo que hay a su paso...

Carta a un viejo amigo

Este relato, es la historia de dos amigos que por razones del destino, viven distanciados, donde podemos situar la escena en la época dond...