viernes, 3 de junio de 2016

Dos Formas

Aun intento tocar con las yemas de mis dedos al sol. En la perspectiva de un Angulo de noventa grados mi dedo es más grande que el sol y lo cubre haciéndome creer que no existe, que esta ausente, ahora si lo observo inclinando mi rostro, todo cambia, mi dedo deja de ser protagonista y pasa a ser algo insignificante, dos formas de ver lo que no queremos ver, ni sentir. Lo que si se, que en ninguna de esas perspectiva puedo susurrarle al oído. A veces creo que así es el amor, puedo taparlo con mi dedo para no verlo, pero sigue ahí, conviviendo en esa otra perspectiva, quizás con el pecho lleno de cicatrices, por arrastrarlo por las piedras en busca de un poco de agua, tal vez, solo sus lagrimas alcancen para sobrevivir en las profundidades del corazón… donde el suelo no es fértil, es hielo seco, que te hace quedar pegado a aquellos momentos donde fuiste feliz… las manos están frías y el dolor se empieza a sentir cuando la punta de los dedos se congelan, pensé que era un mito, una historia de fantasía donde contaban que sentir al amor duele…

Carta a un viejo amigo

Este relato, es la historia de dos amigos que por razones del destino, viven distanciados, donde podemos situar la escena en la época dond...