miércoles, 1 de junio de 2016

Lluvia

Cruce la linea final del día y solo encontré, un cajón entreabierto, vació, donde solo se veía el mar, donde solo se escuchaba un eco infinito en en principio de la noche, en el principio de aquella tiniebla que no se deja ver, que se esconde entre los pliegues de su piel. En mis manos cargaba aquel solido y frió metal, que con maldad solo puede ser manipulado, apreté el gatillo y nada solo se escucho el silencio, todo se rodeo de nada se inundo de aquel frágil y poderoso vació, que es la ausencia del sonido, la ausencia de un beso, del roce de la yemas eternas de las manos olvidadas, quizás en un cajón sin llave,de algún hotel de alguna habitación del mundo...
En medio de esta oscuridad busco la forma de asesinar a la ausencia del sonido, las manos están congeladas, como si la sangre se hubiera fugado... todo desaparece en esta oscuridad, todo se
esfuma por los grietas de la ventana, la locura invade mi mente, me desespera esta incertidumbre, de repente en ese instante cuando estaba a punto de caer al abismo para perderme, se siente aquella inmensa diminuta vibración de vida, luego otra y otra y millones de gotas caen sobre el silencio, como cuchillos desgarrándole la ropa, siguen cayendo pero no logran vencer al silencio, esta de rodillas, los truenos corrompen mi corazón y lo hacen latir, lo llenan de eso pequeños impulsos invisibles que hace que la sangre bombee aun mas y mas... el silencio se esconde de mis sentidos, ya no estoy solo... vino en la lluvia, esa pequeña sonrisa...

Carta a un viejo amigo

Este relato, es la historia de dos amigos que por razones del destino, viven distanciados, donde podemos situar la escena en la época dond...