miércoles, 30 de agosto de 2017

La Fuga


El siguiente relato trata sobre dos jóvenes enamorados, que por razones de status social tuvieron forzosamente que separarse, Donde  aquel varón valiente ya no puede vivir más sin su amada y decide arriesgar su vida llevándole personalmente una carta a su amor, pero no es cualquier carta, es una carta donde le propone juntos fugarse.

Villa Traful, 12 de septiembre de 1489

 Amada mía, sé que es muy riesgoso el hecho que me haya infiltrado en tu hogar para darte este escrito, pero la razón existencial por lo cual decidí dártelo en persona, es saber que está en tus manos. Es muy difícil para mi persona escribirte, pero estar separado de ti, amada mía, me hace daño, se que tus padres por el solo hecho de las diferencias de nuestras familias, que están a la vista de todo el pueblo, es el motivo por el que hoy nuestro amor está separado. Mujer de mis sueños, no me olvides, cada noche me desvelo observando las estrellas, buscando el camino eterno a tu corazón, pequeña reina, en que estrella estará la torre de tu castillo para rescatarte.  Cuantos valientes guerreros se habrán quedado en el camino, tratando de solo alcanzar la trayectoria de la línea infinita de tu alma.

Espero corazón, luego de haberte dado esta carta poder llegar a mi hogar, los custodias de tu padre  son como sombras en la oscuridad, espero no toparme con ninguno de ellos y perder la vida en una milésima de segundo, aunque no te voy a negar amada que valió la pena, así es, vale la pena perder la vida por solo entregarte estas caricias de mi alma, vale la pena el costo de mi vida por solo verte sonreír un instante, por ese extraño sentimiento que me da  fuerzas para hacer lo que nunca imagine hacer por ti. Cuanto anhela mi corazón estar contigo, no te voy a negar amor, que muchas veces las lagrimas de tu ausencia, llegan a asfixiarlo, quedando como si me ataran una piedra al pie, soltándome lentamente al fondo del mar y todo, poco a poco, se va oscureciendo, donde muy pocas veces la luz de la luna fría recorre aquella superficie naturalmente virgen.

Querida mía, como anteriormente he comentado, estoy contemplando las estrellas desde la habitación de mi alcoba, como bien sabes estoy recostado en mi viejo colchón lleno de humedad, donde alguna vez nos amamos con esmero, donde muchas veces tuve miedo, por la ferocidad de tus caricias que atentaban contra mi piel. No te voy a mentir que temo no verte mas, que me angustia creer que un día tu padre te lleve a otro país, solamente para separarnos, me da terror solo pensar en que pueda existir una vida sin ti, la carencia de tus besos me está convirtiendo en un hombre de piedra ¿cuál sería el sentido de mi vida? Tú sabes bien que no tengo medios para irme de este pueblo detrás de ti, como aquel príncipe en busca de su doncella.

Amor… eres bella, imposible es ya olvidarte, la intensidad de tu mirada aún perdura en mi espíritu, estoy desesperado, necesito estar con vos, necesito verte, por eso se me ocurrió una idea, donde quizás si fallamos me cueste la vida o nos cueste la vida a los dos. Como sabemos en unos días se viene la fiesta del pueblo, ¿cómo olvidarla no? Ese día solo basto verte, con ese vestido blanco y tu sonrisa aun mas blanca, a partir de ese momento mi corazón quedo cautivo para toda la eternidad en ti. Perdón, nuestros recuerdos hace que me vaya de la línea planificada de mi idea de fugarnos, como te comentaba amada, sabes que a media noche cuando la luna toca el mástil de la iglesia, todo el pueblo levanta voces de festejos con gran augurio, empieza el baile y la orquesta a retumbar con su eco eterno en la oscuridad de la noche, entonces es ahí cuando debemos encontrarnos, en ese lapso donde todo es felicidad y confusión. Yo esconderé ropa, comida y un caballo para nosotros dejare todo en el galpón de don Ernesto, nos encontramos luego de que el gran festejo comience. Ojala todo salga como está planificado, así únicamente la muerte pueda separarnos, no sé dónde iremos, pero se amada mía, que a tu lado todo lo voy a poder. Nos vemos pronto.

jueves, 17 de agosto de 2017

Carta a un viejo amigo


Este relato, es la historia de dos amigos que por razones del destino, viven distanciados, donde podemos situar la escena en la época donde el único medio de comunicación era el correo. Estos amigos eran inseparables desde su infancia, realmente su amistad no tenia limites, pero solo un suceso los llevo a separarse físicamente. Lentamente el tiempo hizo que cada vez se hablaran menos, ya que muchas veces las cartas no llegaban o quizás tardaban mucho en llegar. En esta oportunidad voy a relatar una carta que recibió uno de ellos, contándole que conoció una mujer, quizás y seguramente al amor de su vida, describiéndole cada detalle.

Buenos Aires, 24 de julio de 1843

 

                  Querido amigo, seguramente si estás leyendo esta carta es porque hubo una buena razón para que llegue a tus manos. Hoy es un día nublado en Buenos Aires, la tarde es fría, blanca, me hizo mucho recordar cuando jugábamos por las calles que daban a la quinta de Viejo Antonio y nos cruzábamos por el alambrado para robarle los tomates. Cuantos recuerdos inquebrantables a tu lado, amigo fiel, eterno, espero que pronto las cosas mejoren y tengamos un poco de dinero para poder encontrarnos, los años siguen pasando, pero la sonrisa de nuestras hazañas aun siguen vivas como arde un rayo de sol, en pleno patio en una tarde de verano.

 La verdadera razón por la que te escribo querido compañero es para contarte que estoy profundamente enamorado de una hermosa mujer que he conocido por una casualidad circunstancial, podríamos decir del destino, seguramente debes estar con tu corazón contento al leer esta novedad, querido hermano, sabes que desde la muerte de mi amada esposa nunca más tuve ojos para otra mujer, no te voy a negar que aun la extraño, pero  en ella encontré la paz que andaba necesitando, muchas veces en mi reposo a medianoche siento que es un ángel que me envió, para que no esté solo. Nuevamente he podido disfrutar de los pequeños detalles de esta vida, que tan injustamente estaba enojado con ella, salgo a la calle, tomo su mano, la beso en cualquier esquina, me acuesto en su regazo en una plaza, me mira y mi corazón se convierte en un león, que solo quiere rozarle la mejilla como si fuera el ultimo bocado de vida. Amigo, tendrías que verla, realmente es bella, sabes, tengo un pequeño banco al costado de mi cama y me siento en el por las madrugadas solo para verla dormir, tratando de entender su belleza, tratando de encontrarle algún desperfecto a su piel, buscando algún gesto involuntario en su reposo. Cuanto se alegra mi corazón, por tenerla a mi lado, anhelo con que las conozcas y que tengamos junto con tu mujer e hijos una charla amena, frente a la calidez de la galería de tu hogar, con esa hermosa vista que tienes a esa inmensa cordillera. Podría gastar litros de tinta y metros de hojas para solo describirte su sonrisa, pero hermano esta mujer que estoy empezando a amar, cuando me mira hace realmente que me pierda, sus ojos son profundos, que no se asemejan a ningún universo paralelo que pueda existir. Realmente siento que volví a nacer por primera vez luego del trágico día del accidente. Dentro de su sencillez encontré lo que pensé que nunca iba a volver a sentir, pasamos horas, gastamos velas y velas en las noches leyendo libros juntos, no sabes cuanta lucidez tiene su mente, la manera que su boca formula las palabras, dándole forma a sus ideas, puede convencer hasta al hombre más sabio del planeta, si la vieras, sus ojos tiene el brillo de todas las estrellas de la galaxia… querido amigo no quiero aburrirte pero como notaras mi corazón está tomando vuelo, a esta edad era casi imposible volver a enamorarse… espero noticias tuyas… saber de los chicos y de tu amada esposa. Te dejo un abrazo amigo fiel y espero que pronto podamos compartir un buen vaso de vino frente a tu cálido hogar y volver a sonreír como los viejos tiempos.

                                                                                                                                          Hasta pronto

 

viernes, 11 de agosto de 2017

La bicicleta


Subirse a una bicicleta, no es subirse solamente, es abrir la puerta, la reja o el portón de tu casa y escaparte, es como un viaje inesperado, donde nunca vas a poder saber qué es lo que va a suceder, salir en bicicleta es irte de tu vida, de tu mente a un lugar quizás imaginario, creer que eres un viajero del tiempo donde todo, en cada pedaleo, dejas atrás. Recorrer una ciudad, un campo, bajar por el sendero de una montaña, cada lugar tiene sus detalles ocultos, andar en bicicleta es sonreírles a los vecinos desconocidos, es la aventura de preguntar dónde queda tal lugar, es apoyar un pie con firmeza en la tierra, es dejar saltar al vacío esa lágrima de amor. Andar en bicicleta es como subirse a ese corcel indomable, cubierto de acero para ir a rescatar a tu princesa, es convertirse en un prófugo para intentar alcanzar tu estrella fugaz. Andar en bicicleta es demostrarle al corazón que aun se puede llegar al sol...

miércoles, 19 de julio de 2017

Experimento uno


Ciertamente estoy empezando a tener diferentes teorías por las cuales me atreví a empezar a estudiar dichos fenómenos naturales de nuestra forma de sentir. Mi primer experimento se basa, en esos pequeños lapsos de segundos en donde nuestra piel se extrémese por un breve instante, la cual si vamos a lo burdo la podemos llamar “Piel de gallina” Creo que he llevado muchos años de mi vida tratar de entender esos segundos, donde por un incentivo, mayormente externo, la piel se estremece de tal manera, como si un tornado pasara por ella, como si una fuerza, que va mas allá de lo natural, te acaricia la piel y te lleva a otra dimensión. Si prestas atención, no afecta todo el cuerpo, muchas veces se concentra en una área, si visualmente puedes alcanzarla, ves como la piel se transforma, como mutamos a otro ser, los pelos se ponen de punta, la piel pasa a ser como un empedrado de las calles de San Telmo, algo definitivamente cambia, pero eso no es todo, dentro del cuerpo fluye una sensación extraña, la cual no estamos acostumbrados a vivir diariamente, pasa como si un cienpies este caminando dentro tuyo dandote ese escalofrio fugaz, que se esfuma en un cerrar y abrir de ojos. 
Querido lector, usted debe saber que si alguna vez padeció esta agradable sensacion, debe sentirse una persona muy afortunada, no todo el mundo responde de la misma manera a diferentes factores externos, realmente casi todo el mundo carece de esa sensibilidad... lo importante es estar atendo, estar en un pequeño estado de vigilia continua, por que puede suceder en cualquier instante, esta debil señal de vida, dura segundos, pueden ser muchos los factores o incluso la suma de ellos desembocan en un final inesperado. Podría citar algunos de ellos los cuáles estuve investigando, podriamos empezar con la musica, ese encadenamiento de notas musicales que muchas veces se clavan hasta en los huesos, donde las vibraciones de tales notas muchas veces te rozan el alma y es ahi donde experimento esa primera he inesperada sensación, luego puede aparecer en una acaricia, y este número de ensayo no lo tengo muy claro, entendi que acariciar puede acariciar cualquiera el tema es que pocas veces aparece esa sensacion, eso me da a reflexionar que existen ademas otros factores o no a veces solo te apoyan una mano o te rozan la mejilla que te llega hasta quebrar la piel... Asi existen diversos tipos de factores que debemos, tenemos la obligacion de experimentarlos, yo voy a finalizar con uno que para mi es el mas importate, para no decir el mas esencial, un beso... Creo que no existe mejor artesano que el corazon a la hora de dar un beso, es como que sabe lo que hace, toma un poco de esto, un poco de lo otro y lo introduce en la delgada capa del como yo lo llamo "Del nunca jamás" quien puede olvidarse de aquel beso del artesano. Donde el sabe hacer extremecer hasta el alma...bueno pronto querido lector le estare pasando mi segundo experimento... Espero que ponga en práctica... La sensibilidad...y ponga a trabajar a su artesano

lunes, 17 de julio de 2017

Letras Prohibidas


Y las letras se desfiguran con el filo de sus márgenes Prohibidos. Se enciman unas a otras hasta lograr asfixiar la ausencia, algunas intentan escapar al reglón de abajo, pero fallan y quedan clavadas, como si una lanza las traspasara por medio, quedando desorbitadas tratando de agarrase de alguna coma o algún acento, pero es inútil, sus fuerzas se desvanecen y lentamente su sangre azul se va desparramando en el breve espacio que ocupan. En aquel papel, cargado de letras, lleno polvo, teñido de olvido, queda tendido, en el eterno espacio que encierra un viejo piano, donde las vibraciones de la notas solo les recuerda…

martes, 11 de julio de 2017

Siento...


Siento, solo siento, que despierto a tu lado buscando tus besos.
Siento, solo siento, que ato tus brazos en mi pecho y respiras mi ultimo aliento.
Veo solo veo, que estas a mi lado a pesar de haber roto tus sueños. Creo, solo creo, que tus lagrimas llegaron a buen puerto y ya no quiero esconderlo, quiero empezar a vivir este sueño.
Siento, solo siento, que vos estas a mi lado aunque sean malos tiempos... Te regalo una sonrisa después de tanto tiempo... amor... pude superar este tormento... me pude encontrar de nuevo, aunque no estaba muy lejos, solo estaba ciego. Ya no importa mas nada, solo tomo aliento y me acurruco en tu pecho, te respiro y tiemblo...

lunes, 19 de junio de 2017

Volvera?


La puerta de madera de aquel bar aun seguía crujiendo desde hace ya casi 35 inviernos. Ella estaba sentada en la mismo lugar, con el mismo trago, cada año venia a aquel viejo banco de la mesa número siete, donde estratégica-mente se veía la puerta de una vieja casona del barrio, realmente la construcción era muy antigua, en sus paredes tenia marcas de quien sabe cuántas sonrisas o de cuantas lagrimas convertidas en cristal, cuantos besos se abran fugado y quedaron plasmados entre sus grietas. 

Aquella mujer siempre vestía muy elegante, con su labios pintados de colorado, sus uñas acorde, siempre muy bien peinada y su aroma daba a ese día otro sabor al bar. Realmente a pesar de sus años era una mujer impactante, su largo pelo ondulado oscuro, su piel visualmente suave y blanca, dejaba descubrir una gran belleza en ella. Lo intrigante, al solo ser un mero espectador, es la curiosidad de porque siempre el mismo día en cada año, aquella mujer solo se sienta pide un trago y se queda observando por la ventana, hasta que los ojos se sobrecargan, se inundan formando una combinación de sal y humedad. 

Uno, dos, tres tragos, a veces pierdo la cuenta, pero su tristeza se puede medir por la longitud de la tinta de su delineador, es como si aquella grieta que se forma en su rostro dividiera su alma hasta perderse, son como raices negras que se van clavando en su piel y llegan a su corazon deshidratandolo. 

Aquel dia tome valor, al sentarme a su lado muy lentamente estaba a unos diez centímetros de distancia, quede inmovil para ver cuál era su reacción, ella me vio y solo continuaron cayendo lagrimas de muchos amaneceres en soledad. Se apoyo en mi hombro, su tristeza hacia estremecer hasta mi alma, hasta que le pregunte: Que sucede? Por que lloras tanto? Fue un silencio que si lo cronómetraba, alcanzaria la eternidad, me miro fijamente, hasta llegue a sentirne incomodo, no sabia que hacer o cómo actuar queria irme de esa mesa y dejar a aquella mujer con sus lagrimas y su pasado inconciente. Entonces abrio su mano y la mia, cargando en ella una foto... Era un joven con un niño recien nacido... Era sin duda aquella mujer del bar, con su mirada triste... Inmediatamente llegue a entender todo, seguramente por aquellas desgracias de la  vida, perdió a su hijo, entonces le dije: cuanto lo siento era un hermoso niño, de inmediato ella corrijio mis palabras, diciendo: es un hermoso niño, es mas, hoy debe ser un gran hombre, aun recuerdo su mirada cuando lentamente se iba alejando de mi, llevaba mi tristeza y su paz junto con el, fue la ultima vez que lo vi... Solo recuerdo que al rato se abrio la puerta y una mujer con un sobre lleno de dinero dejo sobre mi regazo.

Al escuchar tal abominación, no podia creer que aquella mujer vendio a su hijo, lentamente le suelto la mano y me pongo de pie, empiezo a caminar hacia la puerta, salgo del bar y por la ventana le digo a aquella mujer: seguramente en aquella mirada el ya te perdono. La mujer sonrie... Esa fue la última vez que vi a aquella mujer sentada en el bar. Y me preguntó: volvera?




La Fuga

El siguiente relato trata sobre dos jóvenes enamorados, que por razones de status social tuvieron forzosamente que separarse, Donde   aq...